Con la consolidación del Tren Maya operando a su máxima capacidad en este 2026, la dinámica del sureste mexicano ha experimentado un cambio de paradigma: Cancún ha dejado de ser exclusivamente un destino de pernocta para transformarse en el principal nodo logístico del Mundo Maya. Esta nueva infraestructura ha modificado drásticamente el rol del personal de transporte y de los guías de turistas, quienes ahora enfrentan el reto de gestionar una interacción mucho más prolongada